Jueves, 25 de Mayo del 2017
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¿Cómo formar la solidaridad en los niños?

Publicado el 20/04/17

En los últimos sucesos acaecidos en nuestro país, hemos demostrado solidaridad y empatía con las zonas damnificadas por las fuertes lluvias, y a su vez un mal entendimiento sobre ello. Podemos los peruanos responder ¿qué entendemos por solidaridad?, ¿cuándo se dice que una persona es solidaria? y ¿cómo se forma la solidaridad en los niños?

Hortensia Dreyfus, docente de Psicología de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP), señala que la solidaridad es un valor, tal vez uno de los más importantes del ser humano, que se podría definir de muchas formas, pero todas tienen un común denominador que es, según Martinez-Otero, esa “toma de conciencia de las necesidades de los demás y el deseo de contribuir y de colaborar para su satisfacción”.

Se dice que la solidaridad trasciende a todas las fronteras: políticas, religiosas, territoriales, culturales, etc.; y esto ha quedado demostrado con todo el apoyo y muestras de amistad y empatía que han dado todos con el Perú, en estos momentos donde somos #UnaSolaFuerza.

Pero, como no se nace solidario, es importante inculcarlo desde la niñez, tanto desde la familia, como desde la escuela y otros ámbitos, y estos sucesos que nos ha tocado vivir, han sido una oportunidad para el aprendizaje de este importante valor.

Y para ello, el ejemplo siempre es lo primero, por lo que no está de más seguir ciertos consejos:

 

  • Hay que tratar de que nuestros hijos e hijas pueden ver cómo, en momentos de necesidad, somos solidarios con nuestra propia familia y amigos, pero también con los vecinos a través de la ayuda, la colaboración o compartiendo con ellos.

 

  • También podemos decirle, “el sábado vamos a preparar un budín para la tía que está enferma”. Con estas acciones, no solo estamos fomentando la solidaridad, si no, estamos favoreciendo la empatía,el ponerse en el lugar del otro, una de las habilidades sociales más importantes, y al ponerse en el lugar del otro, entenderán más fácilmente la importancia de su ayuda cuando es realmente necesaria.

 

  • Tratemos de evitar tener gestos, actitudes y conductas egoístas, cómodas o intolerantes delante de los niños.

 

  • En un artículo para “Guía Infantil”, Marisol Nuevo nos dice que se puede empezar también con acciones tan sencillas, para que el niño tenga la oportunidad de ayudar a los demás, como por ejemplo, se le puede decir: “has crecido, ya no te queda la ropa, vamos a regalársela a algún niño que la necesite, que puede ser también su primo o prima, o puede también que regale un juguete en buen estado. Pero, ojo, los padres tienen que ser conscientes de que no van a poder transmitir a sus hijos los valores que ellos no tienen o de los cuales carecen.

 

Además de inculcar con el ejemplo, podemos recomendar algunas otras formas de desarrollar o fomentar la solidaridad en nuestros niños:

 

  • Se les puede mostrar ejemplos de personas que son solidarias, o personajes famosos que ayudan a través de fundaciones y los logros que obtienen con su labor o de instituciones que apoyan a determinados grupos, como la infancia, los ancianos, los animales, por ejemplo.

 

  • Ir dándoles responsabilidades, de acuerdo a su edad. Esto se puede inculcar desde muy pequeños, ya que, a partir de los 2 años de edad, los niños pueden ser capaces de adquirir conductas como elcompartir, asistir, colaborar, ayudar, etc. Ese es un buen momento para empezar.

 

  • Otra actividad que resulta entretenida para los niños es juntar tapitas de gaseosa, y explicarles que esto es para una buena causa, o reciclar y plantar un árbol, ya que de esa manera se despierta la conciencia social, el amor por la naturaleza y, además, están contribuyendo con el cuidado de nuestro planeta.

 

  • Hay padres que forman parte de algún grupo que apoya, por ejemplo, llevando desayunos a los niños de algún albergue todos los meses o que participan de actividades para el Día del Niño o para Navidad con poblaciones que lo necesitan, sería importante hacer participar a sus niños de estas actividades, ya que de esa manera, van enseñando con el ejemplo.

 

  • Hay cuentos o películas que transmiten valores y este puede ser un buen recurso. Las tradicionales fábulas infantiles tienen muchísimas moralejas y, al escuchar la narración, no solo pasarán un buen rato, sino que aprenden a imitar los mismos comportamientos de los “héroes de cuentos”, asociados con la bondad, el amor y la amistad.

 

 

  • Se le puede pedir a los niños que ayuden a los más pequeños, por ejemplo, en llevar la mochila, en ayudar a bajarlos de la movilidad, que compartan el material escolar con los que se hayan olvidado y que se preocupen de llamar o averiguar cómo está algún compañero que esté enfermo o que está ausentándose por mucho tiempo.

 

Finalmente, se puede recomendar a los padres, que es muy importante la comunicación con sus hijos, ya que la comunicación fomenta la confianza de los niños a las enseñanzas y a la transmisión de valores de sus padres.

 

Tiene que tener en cuenta que ser solidario debe ser una regla como las demás normas de educación y cuanto antes se empiece, mejor. 

 

Un estilo de crianza permisivo o autoritario no es un canal ideal para la transmisión de valores. Para promover valores pro-sociales como la solidaridad, es necesario que los padres tengan un estilo de crianza  democrática, brindándoles a sus hijos un entorno afectivo y comunicativo positivo, en donde el niño tenga libertad para expresarse.

 

En resumen, como dice el Dr. Valentín Martínez-Otero: “el cultivo de la solidaridad debe comenzar cuanto antes y extenderse a todo el curso vital con la intervención de la familia, la escuela, las organizaciones empresariales y la comunidad en su conjunto”. Nos dice, además, que “la solidaridad es expresión de altruismo que se aprende y se afianza con el ejercicio.

 

La ternura, el cuidado y la empatía de los padres constituyen en los primeros años las experiencias vitales básicas que suscitan en el niño relaciones afectivas saludables. 

 

Los niños de hoy, serán los hombres de mañana y una de las maneras de dejarles un mejor futuro, es inculcares  la solidaridad, uno de los valores más importantes y necesarios para la sociedad, con la cual se podrá construir un mundo mejor.