Viernes, 18 de Agosto del 2017
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Ríos de Lima necesitan ancho adecuado y defensas para evitar futuros desbordes

Publicado el 28/03/17

Lima, mar. 28. La reconstrucción de las zonas afectadas por los desbordes de ríos debe empezar por el encauzamiento adecuado, a fin de disminuir el riesgo de colapso de las estructuras que cruzan dichos ríos, como ocurrió con el puente Solidaridad, en Lima. 

Así lo expresó el rector de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), Jorge Alva Hurtado, quien sostuvo que tanto el Rímac como otros ríos del país no cuentan actualmente con el ancho adecuado o con una defensa en sus riberas, por lo que el riesgo es permanente. 
 
“Ese es el interés que debe primar en esas zonas donde hay ríos que atraviesan ciudades. En el caso del puente que se cayó, el ancho del río era de 55 metros cuando los estudios técnicos sugieren que debe ser de por lo menos 70 metros en los sitios encauzados”, anotó en diálogo con la Agencia Andina.
 
Alva Hurtado dijo que existen estudios y fórmulas establecidas que indican que si el caudal aumenta por encima de un valor dado, el ancho debe ser mayor y por eso en las partes altas puede ser de 200 a 300 metros. “Sobre eso hay estudios, la idea es revisarlos para evitar que ocurran situaciones como las presentadas en Piura, donde los ríos se han desbordado”.
 
En ese sentido, dijo que se ha reunido con autoridades del sector Vivienda y de Trabajo, y con el propio presidente Pedro Pablo Kuczynski, para atender el pedido presidencial de voluntariado de egresados y de estudiantes de los últimos años. “Allí tenemos una fuerza laboral muy grande y con ella queremos contribuir como universidad en la mitigación de los daños en el país”. 
 
Propuesta viable
 
Recordó que el pedido de la UNI para formar parte del Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) radica en el propósito de colaborar, de proponer una guía técnica. “No por un sueldo, sino con el aporte profesional y especializado que podamos ofrecer”, aclaró.
 
El también decano del Colegio de Ingenieros del Perú dijo que la UNI entregó al Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) un sistema informático que identifica dónde están las estaciones de bombeo en cada urbe del país, dónde están las gasolineras, dónde hay agua para mitigar incendios, dónde hay edificaciones de distinta categoría y también la naturaleza del terreno, si puede ocurrir un posible tsunami o amplificación sísmica, entre otros. 
 
Dijo que el programa no solo previene las emergencias, sino que facilitaría el trabajo de reconstrucción, pues indica en qué lugares se puede reconstruir, dónde hay taludes, dónde hay terrenos planos o firmes, esa información está contenida en el programa. Refirió, además, que personal de la Universidad Nacional de Ingeniería está dispuesto a enseñar la forma como se puede utilizar el programa.        
 
“No vemos que se esté aplicando (el programa), cuando se trata de un programa desarrollado por una institución especializada”, comentó.
 
El rector de la UNI dijo que, más allá de las buenas intenciones, no se puede hablar de un plazo para la reconstrucción, menos aún si no hay una planificación definida. Recordó que, en el caso del terremoto de Pisco ocurrido el 2007, la reconstrucción aún no concluye.
 
Agua, la prioridad
 
Expresó su respaldo a la iniciativa del Presidente de la República, quien ha propuesto que para abril se establezca un programa de voluntariado de egresados que se enfoque en el tema del agua y alcantarillado.
 
Consideró viable una propuesta de esta naturaleza, pero dijo que requerirá de un aporte financiero del Estado, pues “el presupuesto de la universidad pública es reducido”.
 
La autoridad académica recordó que en un desastre natural hay tres etapas: la de previsión, que ya pasó; la fase de la emergencia, en la que estamos ahora; y la etapa futura, que es la reconstrucción. “Lo que hay que hacer ahora es atender la emergencia, hay que asistir la vida. Esa es la prioridad en este momento”.