Miercoles, 28 de Junio del 2017
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Abrigado por los recuerdos, el Chapecoense abre su casa a la Libertadores

Publicado el 16/03/17

Casi cuatro meses después de la noche que valió una final, el Chapecoense recibirá el jueves al argentino Lanús en su primer partido como anfitrión de la Copa Libertadores de 2017, con la mirada en el futuro pero la nostalgia por el equipo diezmado en la tragedia aérea todavía abrazada al cuerpo.

El ‘Furacao’ regresará, además, al Arena Condá convertido en el flamante colíder del Grupo 7, después de su debut triunfal la semana pasada contra el Zulia de Venezuela (2-1).
Y, pese a que en Chapecó llevan meses subidos a la montaña rusa de la historia, son muchos los que no quieren perderse otra noche inverosímil si se hubiera pensado hace un año.
“Es un partido histórico. ¿La Libertadores en Chapecó? Ni el más loco hubiera imaginado algo así, y ahora es realidad”, afirma con una mueca entre la ilusión y el respeto Cleomar Hendges, un estudiante de 24 años que acaba de comprar una entrada en la taquilla del estadio.
Al otro lado de la reja, Diego Grando afirma llevar un buen día de venta. No hay filas frente a su mostrador mientras los últimos calores del verano austral caen a plomo sobre esta próspera ciudad del sur de Brasil, aunque rara vez se queda solo.
“Creo que será la mejor entrada de este año, más que en el amistoso contra el Palmeiras de enero, porque es un partido único y va a emocionar muchísimo a la gente”, opina este empleado que ya vivió otras noches gloriosas en este club que en siete años pasó de la cuarta división a la final de la Copa Sudamericana.
Pesadilla
Nadie ha olvidado todavía en Chapecó la velada del 23 de noviembre. Ni la tragedia que aguardaba al girar esa semana consiguió borrar el recuerdo de aquel miércoles de primavera en el que esta ciudad contenida se echó por primera vez a los brazos de su equipo.
Un pie salvador del arquero Danilo en el último suspiro contra el gigante San Lorenzo convirtió a este humilde club, desconocido hasta entonces para el fútbol internacional, en el sorprendente finalista del segundo torneo continental.
Se agrandaba entonces la gesta del Chapecoense que, cinco días más tarde, la tragedia convertiría en una de las leyendas más dramáticas de la historia del deporte, cuando el avión en el que viajaba el equipo al primer duelo de la final se estrelló en las montañas de Medellín causando la muerte de 71 personas.
“Fue tan triste que, a veces, incluso sueño con algunos jugadores. Sufrimos mucho y todavía lo hacemos porque fue horrible”, recuerda Verenice Alves, una jubilada de 52 años con su entrada para el partido contra el Lanús en la mano.
 
Equilibrismos
Pero, como los seis supervivientes del accidente, el Chapecoense se negó a regodearse en su pesadilla y se embarcó en una carrera contrarreloj para reconstruirse a tiempo. Conscientes de que sus huecos no se llenarían nunca, en el ‘Verdao’ comenzaron a trabajar con la motivación de honrar a los que se fueron y, además, a su manera: con trabajo y mucha emoción, pero sin aspavientos.
Un reto sentimental y deportivo que la entidad afronta bajo los focos de la prensa internacional, interesada en los movimientos de este club que se ha convertido en el segundo equipo de medio mundo.
“La madurez del elenco solo se consigue con tiempo. Hoy estamos mucho más fuertes de lo que estábamos a comienzo de año, pasaron muchas cosas y eso fue muy bueno porque tengo un plantel que aprendió muchísimo”, afirmó el técnico de la ‘Chape’, Vagner Mancini.
Minutos antes, el austero entrenador paulista había dirigido el último entrenamiento antes del duelo con sus 22 fichajes en el campo y la ilusionada mirada de los supervivientes Jakson Follmann, Alan Ruschel y Neto desde la banda.
Pese a la emoción del debut en la Libertadores, la nueva ‘Chape’ consiguió un importante triunfo la semana pasada contra el Zulia, demostrando que también puede ganarle el pulso a los sentimientos.
Aunque no hay nada fácil en la Libertadores.
Lanús llega, de su lado, plagado de urgencias a Brasil, después de caer tanto en su estreno ante Nacional de Uruguay la semana pasada como el domingo en el reinicio de la liga argentina frente a Racing.
“Sabemos que va a ser difícil, un partido muy importante para nosotros. Aunque no sea decisivo, marcará un poco lo que va a ser el grupo. Nos hemos preparado bien para desde hace mucho tiempo, respetamos al rival, conocemos de su poderío, pero también tenemos lo nuestro”, avisó el técnico argentino Jorge Almirón.
Vuelven las noches de pasión y fútbol internacional a un Arena Condá que, poco a poco, comienza a atreverse a soñar de nuevo.