Lunes, 27 de Febrero del 2017


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Mayor globalización generará mayor bienestar

Publicado el 25/01/17

La pregunta principal que apareció durante la conferencia fue ¿Qué sucederá ahora? El aumento de la tendencia populista parece poner en duda los beneficios de la globalización y se nutre de los miedos de las personas para el ascenso al poder de los contestatarios populistas.

Donald Trump fomentó una ola de populismo que lo llevó a la Casa Blanca. Lo mismo sucedió en el Reino Unido, donde los populistas lograron el voto por el Brexit. Las próximas elecciones en Francia y Alemania están yendo en la misma dirección. Al parecer, los votantes están hartos de las elites tradicionales y de la política dominante y prefieren ir con movimientos que creen que escucharán sus preocupaciones. “Hay una tendencia populista que no hemos visto en décadas”, dijo Eric I. Cantor, Vicepresidente y Director Gerente de Moelis & Company, USA en la charla “¿Política del miedo o rebelión de los olvidados?” (Politics of Fear or Rebellion of the Forgotten?). “Hay una sensación de que el establishment, la clase gobernante, se equivocó.”

Muchos analizaron el tema del populismo, pero quizás la opinión más resaltante vino del presidente ejecutivo del Foro Económico Mundial, Klaus Schwab, quien advirtió que las soluciones populistas por sí solas son insuficientes para hacer frente al reciente recrudecimiento del populismo global y la búsqueda de respuestas más individualistas a los problemas del mundo. “Sin desarrollo económico, el progreso social no es posible y sin progreso social, el desarrollo económico no es sostenible”, afirmó Schwab.

“Cada economía de mercado producirá ganadores y perdedores, pero el sistema sólo será sostenible si hay suficiente solidaridad entre los ganadores y los perdedores”, advirtió el cofundador del WEF al enfatizar la necesidad de hacer que el capitalismo de mercado sea más inclusivo. “Los problemas que enfrentamos tecnológica, económica, social y políticamente son tan grandes, que las soluciones sostenibles requieren un enfoque sistémico y holístico … Y en particular la colaboración de todos los actores globales, unidos en una misión: mejorar el estado del mundo”, concluyó.

El mayor proteccionismo y el discurso populista son justamente los causantes de parte del freno al crecimiento mundial, como afirmó el Centro para la Investigación de Política Económica, el cual estima que sólo durante los primeros ocho meses de 2016, los gobiernos del G-20 implementaron casi 350 medidas que afectaban los intereses extranjeros. “Los saltos en el proteccionismo del G-20 en 2015 y 2016 coinciden ominosamente con el freno en el crecimiento de los volúmenes de crecimiento del comercio global”, afirmó el centro europeo (al que los europeos no hacen caso).

El libre comercio, la más clara expresión de la globalización económica de las últimas décadas, produjo los grandes avances de la humanidad en términos de reducción de la pobreza y de la desigualdad globales, la mortalidad infantil, el aumento de la esperanza de vida, la emergencia de una clase media global y el crecimiento de la población mundial al doble de lo que fue hace pocas décadas, con mejor calidad de vida, salud e ingresos.

En palabras de Bjorn Lomborg, “Los beneficios del libre comercio, aunque mucho mayores, no son tan obvios. Los consumidores obtienen una variedad mayor de bienes a menor precio: se estima que el estadounidense de clase media típico deriva del comercio internacional un 29% de su poder adquisitivo; es decir, puede comprar un 29% más con cada dólar que si no hubiera comercio internacional. El efecto es aún mayor (62%) para el decil más pobre de los consumidores estadounidenses. (…) La oposición al libre comercio ignora la interconexión del mundo en que vivimos. Según un informe de la ONU publicado en 2013, un 80% del comercio internacional se produce a lo largo de las cadenas de suministro de las empresas transnacionales.”

Ahora, mientras EEUU y partes de Europa contemplan el proteccionismo, y la globalización y el libre comercio se ven amenazados, ¿puede China sobresalir como un líder en el nuevo orden mundial? China ya es la segunda mayor economía del mundo, contribuyó con el 39% al crecimiento mundial en 2016, según el FMI, y su influencia en la economía mundial está creciendo. La participación del presidente Xi Jinping en la Reunión Anual de Davos 2017 fue la primera vez que un presidente chino ha asistido al evento del WEF y ha sido visto como una señal de su creciente compromiso con los asuntos mundiales  Además, debemos recalcar el que hecho que China está promoviendo la globalización y la capitalización del mercado libre en un momento en el que el nuevo presidente de EEUU ( país líder histórico del capitalismo) se muestra en contra de la competencia, la globalización y el libre comercio.

Los líderes en Davos parecen estar de acuerdo en que la globalización es la mejor manera de generar riqueza y bienestar para la mayoría de los ciudadanos del mundo. Sin embargo, los políticos y líderes actuales parecen no querer escuchar estos argumentos. ¿Qué sucederá?  En palabras del profesor de la Universidad de Nueva York, Nouriel Roubini, “Lo único claro es que nada está claro”. Lampadia