Domingo, 26 de Marzo del 2017


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El pasado oscuro de Casey Affleck, actor nominado al Oscar

Publicado el 24/01/17

Casey Affleck siempre ha sido conocido por el público como el hermano pequeño de Ben. Prácticamente, casi toda su carrera profesional ha permanecido escondida bajo la alargada sombra del famoso director y protagonista de Argo. Casey hizo sus pinitos en la televisión en 1988 en el telefilme Lemon Sky junto a Kevin Bacon, pero su descubrimiento vino de la mano de Gus Van Sant en Todo por un sueño (1995). Con el realizador estadounidense repetiría en El indomable Will Hunting, al lado de su hermano y el inseparable amigo de éste, Matt Damon.

En 2007 protagonizó el drama independiente Adiós pequeña, adiós, a las órdenes de Ben y la crítica destacó su papel de Robert Ford en el western El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford, donde se enfrentaba a Brad Pitt. Por esta película fue nominado a un Oscar en la categoría de mejor actor de reparto. Durante la última década ha alternado sus apariciones en películas de autor y comedias y últimamente le hemos podido ver en Triple Nine y La hora decisiva.

Sin embargo, este 2017 parece que su nombre está destinado a brillar con luz propia y es un hecho más que probable de que tiene serias opciones para ganar el Oscar al mejor actor por un papel cargado de dramatismo en Manchester frente al mar, escrita y dirigida por Kenneth Lonergan. Precisamente, Affleck tuvo palabras de agradecimiento para el director del filme cuando recogió el Globo de Oro al mejor actor de drama en la gala celebrada el pasado domingo.

El intérprete de Massachusetts, de 41 años, no podía comenzar mejor el año y su encarnación de Lee Chandler, un fontanero que regresa a su pueblo natal tras la muerte de su hermano, es de las que conmueven, según han comentado varios críticos que han visto la película. En España se estrena el próximo 3 de febrero.

Pero no todo son halagos para el benjamín de los Affleck. Un episodio turbio en la vida del actor podría complicar sus opciones a la preciada estatuilla dorada. O no. Porque visto su triunfo en la gala de los premios que otorga la Prensa Extranjera de Hollywood, no parece que vaya a ver mucho revuelo ahora por un escándalo que tuvo lugar en 2010 y que algunos medios han vuelto a airear estos días.

Y es que ese año, el actor hizo su debut tras las cámaras con I’m Still Here, un falso documental sobre la ficticia carrera como cantante de rap del actor Joaquin Phoenix, que por aquel entonces era su cuñado. La historia pasó sin pena ni gloria por las pantallas e incluso Ben Affleck admitió que su hermano había cometido un error al rodar este polémico filme.

Casey fichó para su documental a la productora Amanda White y a la directora de fotografía Magdalena Gorka. Ambas le demandaron por acoso sexual. Y es que, según alegaron, el director hacía comentarios despectivos durante el rodaje, además de comentar habitualmente sus hazañas sexuales.

Entre las acusaciones en su contra, White aseguró que un día Affleck forzó a un miembro del equipo a bajarse los pantalones y enseñar su pene. La productora comentó que Casey se refería constantemente a las mujeres como “vacas” y que en una ocasión le preguntó que iba siendo hora de que se quedara embarazada porque ya tenía una edad. White también mencionó que el intérprete le propuso mantener relaciones sexuales y que al negarse, la zarandeó de forma agresiva. Al poco tiempo, siempre según su alegato, fue despedida.

Una productora y una directora de fotografía le demandaron por acoso sexual durante el rodaje de ‘I’m still here’. Asimismo, comentó que un día no pudo entrar en su habitación de un hotel de Costa Rica porque Affleck y Phoenix estaban teniendo sexo con dos mujeres. Cabe recordar que en esa época el entonces director estaba casado con Summer Phoenix, hermana de Joaquin, y tenía dos hijos con ella. La pareja se separó el pasado mes de marzo tras diez años de matrimonio.

Por su parte, Magdalena Gorka abandonó finalmente su participación en el documental tras sufrir el trato “más traumático de su carrera”, tal y como afirmó en su demanda, en la que acusaba a Affleck y otros miembros del equipo de hablar abiertamente sobre su deseo de tener sexo con ella. La directora de fotografía incluso dijo que en una ocasión estaba durmiendo en la habitación de un hotel de Nueva York donde se hospedaba el equipo de producción y se levantó con Casey abrazado a su lado, con camiseta, en calzoncillos y totalmente borracho.

Gorka y White interpusieron una demanda de dos millones de dólares cada una y el actor quitó hierro al asunto negando cualquier comportamiento inadecuado. Asimismo, contrató al abogado de celebridades Marty Singer para cerrar un acuerdo económico que jamás se ha hecho público. En una reciente entrevista con la revista Variety, Affleck aseguró que “la gente puede decir lo que quiera. A veces no importa lo que respondas. Supongo que la gente piensa que si eres conocido, es perfectamente válido decir lo que les dé la gana. No entiendo por qué es así. Pero no debería, porque todo el mundo tiene vidas y familias”, añadió.

El caso de Nate Parker
Todo este asunto no ha hecho más que recordar el reciente caso de Nate Parker, el actor y director de The Birth of a nation, la película alabada en Sundance y que estaba destinada a ser una de las firmes candidatas a los premios más importantes del cine. Parker fue absuelto de violar a una estudiante en 2001, pero el escándalo volvió a salpicarle cuando se supo que la supuesta víctima se había suicidado.

La carrera a los Oscar de este drama sobre el esclavismo cayó en picado este verano y desde la Academia de Hollywood algunos miembros aseguraron que no verían la película ni tampoco ayudarían en su promoción. Así pues, las posibilidades de optar a alguna estatuilla son mínimas, según los expertos. Los Globos de Oro ya la ningunearon cuando dieron a conocer los nominados de este año.

“Considerando el hecho de que la carrera de Parker tomó un golpe fatal, tenemos que preguntarnos por qué la historia de Affleck continúa escondida”, escribió en noviembre la periodista del Daily Beast, Amy Zimmerman, una de las primeras en develar este lado oscuro de Affleck. “Creo que ser un hombre blanco te da muchas segundas oportunidades, seas una estrella de Hollywood o un atleta de la universidad”, aseguró Zimmerman a la agencia AFP.

Lo que está claro es que, de momento, el camino de Casey por entrar en el olimpo de las grandes estrellas no tiene pinta de acabar por el mismo derrotero que el de Parker, el gran repudiado hoy en día de la meca del cine. Indudablemente, la gravedad de los hechos por los que fue acusado el actor y director afroamericano son mayores que los supuestamente perpetrados por el hermano de Ben Affleck, que ha evitado el escrutinio.

El 24 de enero conoceremos a los candidatos al Oscar y es casi seguro que sonará el nombre de Casey en el apartado de mejor actor. ¿Alguien espera que Hollywood boicotee su película o que algún compañero de profesión repudie en voz alta ese oscuro capítulo de su pasado?

FUENTE: LA VANGUARDIA