Viernes, 9 de Diciembre del 2016


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DÍA DE LA CANCIÓN CRIOLLA

Publicado el 30/10/16

El 31 de Octubre de todos los años se festeja el Día de la Canción Criolla. El vals criollo se deriva del vals vienés, género que se trasladó de los salones europeos hasta los estratos pudientes de la ciudad de Lima. Mediante un proceso de adaptación, los compositores criollos lo despojaron de su textura grave y dotaron de la gracia y salero conforme con la sensibilidad limeña, haciéndolo propiamente criollo. Según sostienen algunos historiadores, el término criollo proviene del francés “creole”, que se usaba para designar al negro nacido fuera del territorio europeo.

En los primeros años del siglo XX, cuando no había ni disco ni radio, las fiestas y jaranas se celebraban en las casas familiares o en el barrio. Barrios Altos, Abajo el Puente, Monserrate y otros lugares de estirpe popular fueron los primeros en los cuales se cantaba el vals criollo. El dúo Montes y Manrique han sido los primeros en grabar un disco, el año 1911 para ser exactos. Posteriormente, hace su aparición Felipe Pinglo, haciendo que el vals llegue a su máxima expresión.

Pablo Casas, Pedro Espinel, Laureano Martínez, Máximo Bravo, Manuel Covarrubias, Eduardo Márquez, Alcides Carreño, Pedro Bocanegra y Serafina Quinteras son los exponentes criollos más tradicionales. A mediados del siglo, el vals criollo sufre una transformación, fruto de los cambios que se presentan en la ciudad limeña. Mario Cavañaro, Augusto Polo Campos introdujeron la jerga limeña, la llamada “replana”, a la letra de las canciones, logrando que el público se identifique fácilmente con ellos.

No podemos dejar de mencionar al guitarrista Oscar Avilés, quien revolucionó la música criolla con sus novedosos punteos. Y, por supuesto, a Chabuca Granda, quien se inmortalizó con su famosa composición “La flor de la canela”, así como también “Fina estampa”. Es un personaje peculiar en la historia de la música criolla, habida cuenta que ella no era de extracción popular, razón por la cual en sus temas expresaba la nostalgia por una Lima que se estaba extinguiendo, la Lima tradicional. En su afán por hacer evolucionar el vals criollo, Chabuca lo fusionó con otros ritmos como el jazz y bossa nova.

En años posteriores surgieron nuevos intentos por innovar el vals, sin embargo no todos han sabido mantener el “sabor” criollo, y por eso mismo no han logrado mayor trascendencia.

La última hornada de grandes compositores son José Escajadillo, Félix Pasache y Juan Mosto.