Sábado, 10 de Diciembre del 2016


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Reinaldo Rueda, el DT obsesivo y dedicado tras la gloria del Atlético Nacional

Publicado el 26/07/16

Reinaldo Rueda puede convertirse este miércoles en el tercer técnico colombiano en ganar una Copa Libertadores si Atlético Nacional vence en Medellín al ecuatoriano Independiente del Valle, un logro que sus allegados atribuyen a su dedicación y obsesión por los detalles.

 
“No deja escapar el mínimo detalle, tanto del rival como dentro de su equipo (…) Sabe manejar los momentos y estados de ánimo de los jugadores”, dijo a AFP su actual asistente técnico, el exfutbolista Bernardo Redín.
Nacido en 1957 en Cali, la tercera ciudad de Colombia, empezó a dirigir tras una lesión que acabó con su sueño de ser central. Su carrera como entrenador arrancó a los 23 años como asistente del argentino Edilberto Righi en la primera categoría del Deportivo Cali. Y desde entonces no ha decepcionado.
Licenciado en Educación Física y con un posgrado de la Escuela Superior de Deportes de Alemania, Rueda sabe manejar grupos. “Le gustan los libros de psicología y de motivación”, afirmó Alejandra Rueda, la mayor de los tres hijos que tiene con Genith Ruano, con quien se casó hace unas tres décadas.
Muchos destacan las relaciones que entabla con sus jugadores y colaboradores. “Tiene una capacidad de análisis única, con gran poder de conformación de equipos. Él prioriza el ser humano y lo colectivo”, explicó el preparador físico de Nacional y compañero de vieja data de Rueda, Carlos Eduardo Velasco.
Todo esto ha hecho de Rueda un DT con abultada carrera: dirigió todas las categorías de la selección Colombia (desde sub-17 a mayores) y a los clubes locales Cortuluá, Medellín y Cali. Con Nacional obtuvo el título del torneo Finalización 2015 y la Superliga en 2016.
Además, tras 28 años de ausencias, en 2010 llevó a Honduras al Mundial de Sudáfrica, por lo que fue nacionalizado hondureño. Cuatro años más tarde, clasificó a Ecuador para la Copa del Mundo en Brasil.
Pero no todo es fútbol para este “intachable” según quienes lo conocen. Su pasión oculta es el acordeón, instrumento insigne del vallenato, el género musical del Caribe de Colombia que conoció cuando a los cinco años sus padres se mudaron a Barrancabermeja (noreste). Allí lo “agarró el bichito del vallenato”, contó Alejandra.
Por consejo de un “maestro” de ese ritmo, compró un acordeón en Alemania que, según sus conocidos, ha pasado más tiempo guardado y viajando que produciendo sonidos. Su amigo Velasco contó que “el problema es cuando le da por tocarlo”.
(FIN) AFP/VPG.