Domingo, 4 de Diciembre del 2016


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Pancho Boza, la estrella de tiro en Perú, va por su octavo juego olímpico en Río 2016

Publicado el 26/07/16

Francisco Boza Dibós es ingeniero y empresario, pero debajo del terno lleva la camiseta de Perú, listo para actuar. A sus 51 años, este tirador deportivo, medallista olímpico y de panamericanos, va por sus octavos Juegos Olímpicos en Río.

 
“Ya tengo cinco décadas, soy como un Rolls-Royce que sigue andando, pero que está con ganas de hacer las cosas bien en Río”, dijo a la AFP Boza, quien será el abanderado del Perú en la inauguración de los Juegos Olímpicos en Río.
El también expresidente del Instituto Peruano del Deporte se llevó la medalla de plata en los Juegos Olímpicos 1984 de Los Ángeles y la de oro en los Panamericanos de Toronto 2015. Es la figura y la esperanza peruana de conseguir preseas. La última medalla en Olímpica de Perú fue ganada por el tirador Juan Giha en Barcelona-1992.
 
“Me he preparado a conciencia. Dios mediante lograremos marcas y veremos qué es lo que pasa”, comentó el deportista que para lograr sus objetivos tendrá que superar a rivales de España, Italia, China y Croacia, favoritos en la especialidad.
 
“El nivel de todos los deportes es altísimo, pero yo soy como un Ford antiguo, con punche (fuerza) todavía”, destacó el tirador que tiene 36 años representando al Perú.
 
El único en su especie
El tirador, fluente en inglés y alemán, obtuvo a los 20 años su primera medalla de plata en la modalidad fosa olímpica, en Los Ángeles de 1984. “En tiro no hay nadie que tenga ocho juegos olímpicos, voy a ser el único en mi especialidad a nivel mundial”, aseguró.
Francisco tenía apenas 15 años cuando se plantó por primera vez en un juego olímpico. Un adolescente peruano paseando por las calles de Moscú en 1980, en plena Guerra Fría, mientras sus compañeros de colegio acudían a clase. “Hasta con la manos me hacía entender en China y Corea”, recordó ‘Pacho’ Boza entre risas.
En 2015, tras volver al deporte luego de tres años de ausencia, Boza le recordó al mundo su calidad al lograr la medalla de oro en los Panamericanos de Toronto.
“En los Panamericanos se alinearon los astros y mi padre que está en el cielo, porque el campo y la luz eran difíciles para disparar”, comentó.
En Los Ángeles, Boza consiguió la segunda medalla para su país en unos Juegos después de Londres-1948, donde Perú alcanzó el oro en la modalidad de pistola libre, con Edwin Vásquez.
Con participaciones consecutivas en Seúl-1988, Barcelona-1992, Atlanta-1996, Sídney-2000 y Atenas-2004, el recorrido olímpico de Boza acabó en Grecia, con la bandera de su país ondeando en sus manos.
“Un sueño de todo atleta es participar en Juegos Olímpicos. La transformación de ser dirigente deportivo a deportista para mí ha sido muy difícil”, explicó. Durante ese retiro se dedicó a promover el deporte peruano.
En 2011, el presidente Ollanta Humala le encomendó dirigir el Instituto Peruano del Deporte, cargo del que dimitiría tres años después tras ser relacionado con un empresario acusado de actividades ilícitas. También formó parte del Comité Olímpico Peruano y presidió la Comisión de Atletas de su país.
Perú acogerá los Panamericanos 2019 pero aún se desconoce si los anfitriones contarán con otro tirador tan o más letal que él.
 
“Cerraré este ciclo en Río. Vamos a ver que pasa en los Panamericanos, pero voy seguir disparando porque el tiro es una terapia que me encanta”, señaló el deportista.
(FIN) AFP/JAM