Lunes, 16 de Enero del 2017


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Británicos votaron por abandonar a la Unión Europea

Publicado el 24/06/16

Londres, jun. 24. Los británicos votaron por abandonar la Unión Europea, un paso que podría hundir al primer ministro David Cameron y abrir una crisis impredecible en el continente, mientras que Escocia y el Úlster se apresuraban este viernes a pedir sus propios referendos de independencia.

A falta de la difusión de resultados oficiales definitivos, previstos a primera hora de la mañana en Mánchester, las cadenas de televisión BBC y Sky News dieron matemáticamente por segura la victoria de los euroescépticos.
Con la casi totalidad de las 382 circunscripciones escrutadas, el no a la UE ganaba por un 52%, y el sí se quedaba en un 48%. Irónicamente, las mismas cifras que predecía un último sondeo nacional, pero al revés.
“El día de la independencia”, se congratuló el líder antieuropeísta británico Nigel Farage, uno de los grandes protagonistas de la histórica jornada.
Nunca en la historia de la UE un país había votado para abandonar ese proyecto que nació en los años 1950, de las cenizas de la Segunda Guerra Mundial.
Antes de la apertura de las bolsas europeas, la de Tokio se hundía un 8% y la libra cayó hasta su nivel más bajo desde 1985.
Todos los ojos están puestos ahora en el primer ministro David Cameron, cuyo fracaso podría llevarlo a la dimisión y a la convocatoria de nuevas elecciones.
Cameron apostó personalmente por la organización del referéndum para zanjar las divisiones que la UE creaba en su Partido Conservador, pese a estar a favor de seguir en el bloque.
Un grupo de 86 diputados euroescépticos, entre ellos Boris Johnson, uno de los líderes de la campaña anti-UE, pidieron en una carta pública a Cameron que no abandone el cargo.
– Se abre la caja… –
Escocia, donde ganó la permanencia, ve su futuro como “parte de la UE” avanzó ya Nicola Sturgeon, la jefa del gobierno regional escocés.
Por su parte, el partido republicano Sinn Fein reclamó un referéndum en Irlanda del Norte para unirse a Irlanda.
“Tenemos esta situación en que el norte está siendo arrastrado fuera (de la UE) por el resultado de Inglaterra… En el Sinn Fein presionaremos por nuestra demanda de hace tiempo, un referéndum”, dijo el presidente del Sinn Fein, Declan Kearney.
Al gobierno británico se le abren así tres frentes: uno con sus socios europeos, con los que tendrá que negociar los términos de la salida del bloque, y otros dos internos con Escocia e Irlanda del Norte.
La situación en el Úlster es especialmente delicada, porque la restauración de una frontera con el vecino europeo, Irlanda, podría hacer saltar por los aires el proceso de paz.
Londres comenzará ahora complicadas negociaciones con la UE, que podrían extenderse dos años, y en las que se decidirían las condiciones de acceso al mercado único.
– Un país dividido en dos –
Escocia, las grandes ciudades, los pequeños territorios como Gibraltar o las islas convertidas hace décadas en paraísos fiscales dieron un rotundo apoyo a la permanencia, incluso con dígitos más elevados de lo que se esperaba.
Pero lo mismo sucedió con regiones enteras del centro y el sur de Inglaterra, que arrojaron resultados aplastantemente antieuropeístas, y sobre todo, superiores en movilización.
Gales, una región que los expertos aventuraban que podía votar a favor de la permanencia, acabó por alinearse mayoritariamente por el Brexit.
Londres votó por Europa, y lo mismo sucedió con la escocesa Glasgow, con Aberdeen o Liverpool. Pero el puerto de Dover, ciudades de raigambre obrera como Blackpool, localidades históricas como Hastings, donde los británicos expulsaron hace casi 1.000 años al último invasor continental, votaron en contra.
Frente a los territorios que se han beneficiado de décadas de apertura al mundo, localidades del interior del país y puertos pesqueros daban un rotundo ‘no’ al statu quo y apostaban por romper los vínculos de más de 40 años con la UE.
Fue también un nuevo y estrepitoso fracaso para las firmas de sondeos. Al arrancar la noche dos empresas, YouGov e Ipsos-Mori, daban una ventaja al campo europeísta, de 52%-48% y de 54%-46% respectivamente.