Miercoles, 7 de Diciembre del 2016


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Estiman que unos 240,000 peruanos tendrían hepatitis C

Publicado el 13/05/16

ima, may. 13. Aunque no se tienen estudios sobre el número exacto de peruanos que padecen hepatitis C, se calcula que serían más de 240,000, según cifras de la Asociación Peruana para el Estudio del Hígado (APEH).

Este dato se obtiene de la proporción de personas que recibieron una transfusión de sangre, de quienes se realizaron una hemodiálisis o se hicieron un tatuaje o un “piercing”, todos en condiciones de salubridad inadecuadas, y que asciende a entre el 0.8 % y el 1 % de la población peruana.
Según el doctor Martín Padilla, paspresidente de dicha asociación, la hepatitis C aún no es reconocida como un problema de salud pública debido a los pocos casos identificados.
“La mayoría de infectados no sabe que tiene el virus hasta pasados 10 o 20 años desde que lo contrajeron y ya presentan complicaciones. En su etapa inicial es asintomática; incluso, muchos ni recuerdan cómo la adquirieron”, explicó.
Padilla presenta esta noche la Guía Nacional para la Hepatitis C, documento que se logró luego de que 30 entes especializados del sector público y privado se reunieran por 10 meses consecutivos.
Entre estos se encuentran la Asociación Peruana para el Estudio del Hígado, Sociedad de Gastroenterología del Perú y Sociedad Peruana de Enfermedades Infecciosas y Tropicales; Ministerio de Salud, EsSalud, Fuerzas Armadas, Policía Nacional y clínicas privadas.
¿Qué contiene la guía?
Entre las principales propuestas que contiene la guía figura la creación de una base de datos que registre a todos los pacientes con hepatitis C (tanto de los establecimientos del Ministerio de Salud, EsSalud, fuerzas policiales, como de clínicas privadas).
Esta base de datos se alimentará de la información que cada establecimiento registre. “Una vez que tengamos esos antecedentes acerca de cuántos son, dónde viven, cómo se llaman, en qué etapa de la enfermedad se encuentran, podremos tener control sobre este mal y sabremos cómo responder”, enfatizó.
La hepatitis C, si no es diagnosticada a tiempo, lleva al afectado a desarrollar cirrosis o algún otro tipo de cáncer, lo incapacita para trabajar y lo convierte en dependiente de su familia.
También resulta mayor el gasto por parte del Estado, pues un paciente con hepatitis C puede llegar incluso a necesitar trasplante de hígado.
“Siempre será mejor prevenir que curar, por ello es importante esta guía nacional, porque permitirá diagnósticos tempranos y curar a los pacientes sin que lleguen a tener complicaciones propias del estadio avanzado de la enfermedad”, finalizó Padilla.