Viernes, 2 de Diciembre del 2016


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Descubren nuevo geoglifo en Nasca de más de 2,000 años

Publicado el 27/04/16

Nasca, abr. 27. El reciente hallazgo de un nuevo geoglifo en el desierto de Nasca, en el sector de la pampa de Majuelos, ha vuelto a poner en relieve la importancia para la comunidad científica y el sector turístico de este sitio arqueológico, reconocido como patrimonio mundial por la Unesco, que alberga enigmáticas figuras de animales, objetos y antropomorfas que pueden ser apreciadas a distancia.

Según indica el portal web de National Geographic, se trata de una figura trazada en el terreno árido, de unos 30 metros de largo, que representaría a un “animal con la lengua larga”, describió el arqueólogo Masato Sakai, de la Universidad de Yamagata (Japón), quien dirige las investigaciones en el desierto de Nasca junto con su colega peruano Jorge Olano.

Detalló que la parte izquierda de la figura presenta una cabeza con una lengua larga, mientras que la parte derecha, con manchas y salientes, podría corresponder al cuerpo y las patas. En ese sentido, consideró que el diseño de la figura no parece ser de tipo realista, sino imaginario.

Sakai explicó que para construir el geoglifo recientemente hallado en la Pampa de Majuelos de Nasca se extrajeron piedras y se acumularon formando un bajorrelieve. “Esta técnica es característica de los geoglifos y tendrían una antigüedad de 2,000 a 2,500 años”, aseveró.

El investigador recordó que en 2011 se descubrieron otros geoglifos en la misma zona, los cuales representan dos figuras antropomorfas en una escena de decapitación. “Teniendo en cuenta que entre ambos geoglifos existe un camino antiguo que se dirige al centro ceremonial Cahuachi, se podría considerar que esas figuras están vinculadas a lo que sería un camino de peregrinación hacia este lugar religioso”, anotó.

Masato Sakai es profesor de antropología cultural en la Universidad de Yamagata y director adjunto del Instituto de Investigación de la cultura Nasca en esa universidad, creado en 2012.

En julio del 2015, Sakai y su equipo de investigadores descubrió 24 geoglifos en Nasca, los cuales fueron considerados más antiguos que los famosos geoglifos del colibrí y del mono. Esos grandes trazos sobre el desierto se ubican a un kilómetro y medio al norte de la ciudad de Nasca, al sur de Perú, e incluyen lo que parece una llama y otras imágenes irreconocibles, cuya antigüedad se estima en 400 a 200 antes de Cristo, según los estudiosos.

El equipo de investigación liderado por Sakai inició su trabajo de campo sobre las líneas de Nasca en 2004. Hasta la fecha, se han descubierto alrededor de 50 geoglifos de la zona.

“Los geoglifos de Nasca están siendo afectados por la expansión de las áreas urbanas. Queremos preservarlos compartiendo su importancia con la población local”, expresó Masato Sakai.