Jueves, 8 de Diciembre del 2016


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Conoce qué playas de Lima son las más peligrosas para los bañistas

Publicado el 21/01/16

Las playas ubicadas en Ventanilla y Lurín (Conchán) son las más peligrosas para los bañistas de la capital porque están totalmente abiertas y desprotegidas frente a los oleajes que usualmente llegan del norte durante el verano, advirtió la Marina de Guerra del Perú.

Marco Barten Olórtegui, subjefe del Departamento de Oceanografía de la Marina, explicó que estas playas no poseen las protecciones naturales que tienen otras playas del litoral limeño, como los morros, islotes o caletas que, de alguna manera, atenúan la fuerza de las olas.
Además de las mencionadas, otras playas consideradas peligrosas están en Asia, Cañete, al sur de Lima. Su peligrosidad se incrementa en verano debido a los vientos del norte, lo que significa un mayor riesgo para los bañistas.
“Normalmente nuestras playas y nuestros puertos tienen una protección natural frente a los oleajes del sur, pero en esta época ya vienen oleajes del norte, que son más fuertes y agarran sin protección a los bañistas en algunas playas”, comentó a Andina.
En el caso de La Punta, Barten sostuvo que sus playas son tranquilas porque la isla San Lorenzo constituye una protección natural que reduce la fuerza con que llegan las olas al litoral chalaco.
Las playas de la Costa Verde, como Delfín, Punta Roquitas, La Pampilla o Redondo, están igualmente protegidas por unas pequeñas ensenadas, pero también serán afectadas de alguna manera por las olas del norte.
Lo mismo ocurre con las playas de Punta Hermosa y Punta Negra, que están relativamente protegidas, pero solo de las olas que llegan del sur, pero no de las del norte.
 
Instó a los veraneantes a no confiarse de la aparente tranquilidad de una playa porque pueden presentarse corrientes submarinas, así como resacas de las olas que pueden arrastrar a los bañistas que no saben nadar.
“Por ejemplo yo puedo estar en una playa que sea de una pendiente ligera, pero de la nada puede venir una pendiente brusca, eso ocurre en la playa El Silencio. Uno está caminando con el agua hasta las rodillas y de un momento a otro se queda sin piso”, anotó.
Barten informó que Departamento de Oceanografía de la Marina hace el monitoreo constante, las 24 horas del día, de las condiciones del mar, e instó a la población a seguir las recomendaciones que se difunden a través de comunicados de esta entidad de la Marina.