Miercoles, 7 de Diciembre del 2016


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HIRAM BINGHAM

Publicado el 18/11/15

En los anales de la  historia oficial del Perú no parece haber ninguna discusión: Hiram Bingham es el descubridor del mayor monumento arqueológico de nuestro país, Machu Pichu. Es más, en la entrada a la ciudadela encontramos una placa recordatoria donde se consigna su hazaña.

 Hijo y nieto de misioneros protestantes, Hiram Bingham nació en Koolav Mavi, Hawai, un día como hoy, 19 de noviembre de 1875. Se graduó de Bachiller en artes en al Universidad de Yale, y en 1900 de master en la Universidad de California. Posteriormente se fue a Boston y en 1910 se graduó de master en arte, en la Universidad de Harvard, y en 1905 obtuvo su PHD en arte y letras. A partir de 1908 organiza expediciones hacia el Perú, contando con el aporte económico de la Universidad de Yale y de la National Geographic Society.

Hiram Bingham tenía en mente hallar Vilcabamba, refugio en el cual los últimos incas ofrecieron resistencia a los españoles. Al caminar por el cañón del Urubamba  y llegar a Mandorbamba, un campesino llamado Melchor Arteaga le comentó sobre la existencia de unas ruinas ubicadas al pie del cerro Machu Pichu. A cambio de una suma de dinero, Hiram Bingham lo persuadió para que lo lleve al lugar. Después de subir por una ladera se encontró con niños que lo condujeron la lugar donde se ocultaba la ciudadela. Cuando Hiram Bingham tuvo ante sus ojos semejante espectáculo, anotó en su diario: “¡Podrá alguien creerme lo que aquí he encontrado…?”. Esto sucedió el 24 de junio de 1911.

En excavaciones poco pertinentes, Bingham se llevó a su país 4,902 piezas, entre cerámicas, piedras, tejidos, huesos, metales, minerales y otros objetos valiosos. Gracias a la autorización del gobierno peruano, el día 16 de enero de 1911 por medio de una resolución suprema se autoriza que la Universidad de Yale reciba provisionalmente las piezas. El plazo para la devolución es de 18 meses, es decir, hasta junio de 1917. Sin embargo, a pesar de tal atingencia, las piezas permanecieron sin ser mostradas al público en los sótanos del museo Peabody de Historia Natural de Yale.

 No obstante, contraviniendo tal disposición, la colección empezó a ser exhibida desde el 26 de enero del 2002. Pero no sólo eso, el director del museo, Richard Burger, ordenó que la exposición recorra Los Angeles, Pittsbugh, Denver, Houston y Chicago, violando la resolución de 1916, que no autoriza tales exhibiciones ni mucho menos que las piezas recorran el país. Es, pues,  un atropello más a la larga lista de atropellos que las grandes potencias cometen con los países del denominado tercer mundo.

Bingham falleció en Washington el 6 de junio de 1956. Los peruanos le debemos no el haber descubierto, sino más bien redescubierto la ciudadela Machu Pichu, dado que pobladores de la zona sabían de su existencia e incluso extranjeros habían llegado antes que él al lugar. Pero por encima de todo le debemos el haber desempeñado con mucha eficiencia el papel de divulgador del referido monumento arquitectónico. Ahora bien, ¿qué les debe Hiram Bingham a los peruanos? Es obvio que las 4,902 piezas que se llevo a su país y que jamás devolvió.