Domingo, 4 de Diciembre del 2016


Pe|Prom|grati days|1|728x90

Seis datos clave sobre Pobreza en América Latina

Publicado el 19/10/15

A pesar de los importantes avances sociales cosechados en la última década, todavía quedan en la región alrededor de 150 millones de latinoamericanos que viven con menos de 4 dólares al día. Con los nuevos objetivos de desarrollo ya marcados por la ONU hasta 2030 —que dan prioridad a la erradicación de la Pobreza—, a continuación repasamos seis datos básicos para entender en cómo se distribuye la pobreza en América Latina.

1. La pobreza en América Latina pasó del 45% al 25% de la población en los últimos 15 años, gracias a importantes logros sociales y a políticas públicas eficientes. La generación de más y mejores empleos es uno de los principales causantes de esta evolución. A nivel global, en 1981 más del 83% de la población podía considerarse clase baja (ingreso menor a 4 dólares diarios) y en 2010 representan dos de cada tres personas.

2. Alrededor del 15% de los que salieron de la pobreza se fueron a la clase media y el resto engrosan las filas de lo que consideramos clase media vulnerable, según datos de CAF —banco de desarrollo de América Latina—. A nivel global, la población con ingresos entre US$ 10 y US$ 20 diarios se ha duplicado hasta alcanzar el 7.98%, mientras que los que reciben entre US$ 20 y US$ 50 diarios pasaron del 1.2 al 2.9% entre 1981 y 2010, de acuerdo con el estudio “La creciente pero vulnerable clase media de América Latina. Patrones de expansión, valores y preferencias”. En cuanto a la clase más privilegiada, siguen siendo una porción muy pequeña en la distribución del ingreso mundial, contando con menos de 36 millones de personas (0.5% del total).

3. Pero 1 de cada 5 latinoamericanos (o 130 millones de personas) son pobres crónicos; es decir, siempre fueron pobres y no tienen expectativas —a corto o medio plazo— de dejar de serlo. Generalmente, heredan la situación de pobreza en que viven y no suelen tener acceso a sistemas de protección social ni a empleos estables que les garanticen un ingreso permanente. De todas formas, la pobreza estructural no se distribuye de manera homogénea en los países de la región. Argentina, Chile y Uruguay, por ejemplo, son los países con tasas más bajas de pobreza estructural, según datos del Banco Mundial.

4. América Latina redujo la tasa de pobreza extrema a la mitad en la última década, pasando del 24% en 2003 al 11.5% en 2013. El motor de esta reducción ha sido el ingreso laboral y las importantes ganancias sociales cosechadas en los últimos años, especialmente en las áreas de salud, educación o empleo, que han ofrecido más y mejores oportunidades a los ciudadanos tradicionalmente olvidados.

5. Más de 70 millones de mujeres se unieron a la fuerza laboral de la región en los últimos 20 años, en un hecho que, por sí solo, redujo en un 30% la pobreza extrema, según varios informes. De todas formas, ellas todavía ganan menos que los hombres por un mismo trabajo y persisten serios problemas de violencia doméstica: cerca de 1 de cada 3 mujeres han sido víctimas de maltrato, según la OPS.

6. Una de cada 2 personas que vive en zonas rurales de América Latina es pobre, según la FAO. De todas formas, entre 2004 y 2008 se produjo una caída de nueve puntos porcentuales (de 62% el 2000 a 53% el 2010), y para la indigencia de 8 puntos (de 38% a 30%).

Temas: