Sábado, 3 de Diciembre del 2016


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Así es el Edificio más inteligente del mundo

Publicado el 27/10/15

Este edificio sabe dónde usted vive. Sabe qué auto conduce. Sabe con quién se va a reunir hoy y cuánta azúcar le echa a su café. (Por lo menos lo hará, después de la próxima actualización de software.) Este es Edge, y es, posiblemente, el espacio de oficinas más inteligente jamás antes construido.

Un día en el Edge en Amsterdam comienza con una app de teléfono inteligente desarrollado con la consultora y firma arrendataria del edificio, Deloitte. Desde el momento en que se despierta, usted está conectado. La aplicación revisa su horario, y el edificio reconoce su auto cuando llega y lo dirige a un lugar de estacionamiento.

Luego, la aplicación le encuentra un escritorio. Porque en el Edge, usted no tiene uno. Nadie tiene. Los espacios de trabajo se basan en su horario, en base a eso puede encontrar escritorios para trabajar sentado o de pie, cabinas de trabajo, salas de reuniones, asientos en el balcón, o “salas de concentración”. Dondequiera que vaya, la aplicación sabe sus preferencias con respecto a la luz y la temperatura, y acomoda el medio ambiente de acuerdo a eso.

El Edge es también el edificio más ecológico del mundo, de acuerdo con la agencia británica de calificación BREEAM, lo que le otorgó la puntuación más alta de sostenibilidad jamás antes concedida: 98.4%. Los holandeses tienen una frase para todo esto: het nieuwe werken, o más o menos, la nueva forma de trabajar.

Se trata de utilizar la tecnología de la información para dar forma tanto a la manera de trabajar como a los espacios en los que se labora. Además se trata de usar con eficiencia recursos en un sentido tradicional –los paneles solares generan más electricidad que la que usa el edificio– pero también se trata de dar un mejor uso al capital humano.

El edificio del futuro requirió invención, resaltando los súper eficientes paneles LED, hechos por Philips específicamente para el Edge, que requieren tan poca electricidad que pueden ser alimentados usando los mismos cables que transportan datos para Internet. Los paneles también cuentan con sensores de movimiento, luz, temperatura, humedad y rayos infrarrojos, creando un “techo digital” que conecta el edificio como sinapsis en el cerebro.

En total, el Edge está repleto de unos 28,000 sensores

“Creemos que podemos ser el Uber de los edificios”, dice Coen van Oostrom, CEO de OVG Real Estate, promotora del edificio. “Nosotros los conectamos, los hacemos más eficientes, y al final vamos a necesitar realmente un menor número de edificios en el mundo”.