Viernes, 9 de Diciembre del 2016


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Papa Francisco llega a la Casa Blanca

Publicado el 23/09/15

Washington, set. 23. El presidente Barack Obama recibe este miércoles en la Casa Blanca al papa Francisco, a quien considera tanto una autoridad moral como un importante aliado político.

Se dispararán 21 salvas en los jardines de la Casa Blanca, que reciben desde temprano a los invitados, para dar bienvenida al pontífice en su primera visita a Estados Unidos.
Washington, usualmente indiferente a las caravanas de ilustres jerarcas que se desplazan por sus calles, se ha visto envuelta en una “papamanía”, al igual que la Casa Blanca, donde impera un ambiente de agitación.
Desde tempanas horas de la mañana, la gente ya llegaba en bandadas a la capital.
Katherine Gorman, quien estaba en el metro a la cinco de la madrugada (hora local), dijo que “solo una vez en la vida”, se presenta semejante oportunidad.
“Benedicto era más estricto. Francisco es para el pueblo”, dijo esta joven abuela de 47 años a la AFP.
El propio Obama se desplazó, algo muy inusual, al aeropuerto a recibir al pontífice, junto con su esposa y sus dos hijas, así como el vicepresidente Joe Biden y su propia y numerosa familia.
El efusivo recibimiento refleja las coincidencias entre Obama, de fe protestante, y este jesuita argentino de 78 años, sobre una variedad de temas que van desde el cambio climático, las desigualdades, la inmigración, hasta el acercamiento entre Estados Unidos y Cuba, que contó con una importante mediación papal.
La visita es un espejo política de la que realizó el papa Benedicto XVI a la Casa Blanca de George W. BUsh en 2008. Aquellos dos hombres eran tan conservadores como lo son progresistas Francisco y Obama.
Aún así, la Casa Blanca busca evitar cualquier sugerencia de que recibe a un papa reverenciado por unos 70 millones de católicos en Estados Unidos para golpear a sus enemigos republicanos en el Congreso.
El objetivo del encuentro es reunir “a dos hombres que tienen muchos valores en común”, dijo el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest.
“Honestamente, habrá tiempo para la política en los otros 364 días del año”, agregó.
“Al menos para esta reunión, será una oportunidad para el presidente de dejar la política a un lado y tener la oportunidad de hablar sobre los valores que tienen en común”.
Pero el papa Francisco es una aliado político importante, pues jugó un papel crucial en el acercamiento entre Estados Unidos y Cuba, que derivó en el restablecimiento de las relaciones diplomáticas tras más de medio siglo de enemistad.
Antes de partir de Cuba el martes, Francisco instó a los cubanos a “construir puentes”, en palabras que parecen aludir a la normalización de las relaciones entre ambos países.
– Temas candentes –
El discurso más esperado de Francisco en la capital estadounidense será el jueves, ante las dos cámaras del Congreso.
Allí el Papa pretende centrarse en el medio ambiente y los riesgos que implica el cambio climático, tema que fue objeto de la encíclica “Laudato Si” y que divide las opiniones del conservador partido Republicano, que controla las dos cámaras del Congreso.
El legislador conservador Paul Gosar -poco conocido hasta ahora y quien se declara católico- adelantó que boicoteará la sesión, precisamente por considerar que el papa divulga “falsa ciencia” con su posición sobre el medio ambiente y que utiliza una retórica “socialista”.
“Cuando el papa elige actuar y hablar como un político izquierdista, tiene que esperar ser tratado como uno de ellos”, escribió Gosar.
Más allá del radicalismo de Gosar, no es secreto para nadie que los sectores más conservadores -en su gran mayoría de fe protestante- no aceptan que un líder espiritual de la talla del papa venga al Congreso a expresar ideas que coinciden con las del presidente, a quien los republicanos combaten día y noche.
En el avión en que viajó desde Cuba, Francisco dijo a los periodistas que no planea hacer referencia explícita al bloqueo estadounidense contra Cuba en el Congreso, aunque hará una alusión general a acuerdos internacionales.
El embargo a Cuba solo puede ser desmontado por el Congreso y aunque Obama ha pedido que se elimine esa legislación, los Republicanos no muestran ninguna prisa en hacerlo.
Francisco hablará sobre la protección y recepción de los inmigrantes; la defensa del medio ambiente, con un firme alegato a favor de una revolución energética radical y una desaceleración económica, según fuentes vaticanas.
Tampoco faltarán críticas a la “dictadura” de la tecnología y las finanzas, así como la denuncia de la responsabilidad de los vendedores de armas y las grandes potencias en la “tercera guerra mundial en cuotas” en curso, que denuncia sin cesar.