Miercoles, 7 de Diciembre del 2016


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Perú: Destino culinario más excitante del mundo

Publicado el 14/05/15

Una nueva casa de campo situada en los Andes peruanos celebra productos locales y la inventiva culinaria. Paul Richardson

Estoy tan no tiene hambre, me dije a mí mismo, habiendo acaba de llegar a Cuzco, donde la gran altitud (3.400 metros) estaba jugando estragos con mi apetito. Incluso el olor de alguien comiendo un bocadillo por la catedral del siglo 17 casi me causo una escena indecorosa en lo que los incas llamaban el “ombligo del mundo”.

Por no tener hambre en el Perú es, por decirlo suavemente, una vergüenza. Como cada foodie sabe, este país latinoamericano es, junto con Dinamarca, líder mundial en la inventiva culinaria – y su cocina está locamente de moda. Lo que es menos conocido es que la comida peruana no se trata sólo de la escena del restaurante de Lima con sus fabulosas fusiones y experimentos, sino también los ricamente variadas tradiciones de la franja costera del Pacífico, la selva del Amazonas y los Andes.

Mi primera cena en Cuzco era una taza de té – té de coca, un remedio local, de larga tradición para el mal de altura – la mañana siguiente estaba tan hambriento. En un puesto de carretera en Copao vendían recién cocido a fuego lento choclo, una especie de maíz con un grano ceroso blanco grande, y la mazorca de maíz Mordisqueé con un trozo de queso salado hecha para un desayuno andino deliciosamente restaurativa.