Jueves, 8 de Diciembre del 2016


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Más de medio centenar de entierros prehispánicos encuentran en huaca Mateo Salado

Publicado el 13/05/15

Lima, may. 13. El sitio arqueológico Mateo Salado, ubicado en el vértice de tres distritos (Pueblo Libre, Cercado y Breña), sigue dando de qué hablar. Los trabajos que vienen realizando desde hace unos años los especialistas del Ministerio de Cultura han develado nuevas dimensiones sobre este recinto prehispánico.

Lo más reciente es el hallazgo de más de cincuenta entierros pertenecientes a la cultura Ychsma (del periodo intermedio tardío), durante la ocupación Inca y el develamiento de una escalera ceremonial decorada con un tono ocre.
Los primeros fueron encontrados en la pirámide “E”, mientras que la escalera, en la pirámide “A”.
Última morada
Pedro Espinoza, director del proyecto arqueológico Mateo Salado, explicó a la agencia de noticias Andina que fue habitual que los Ychsma, al ser absorbidos por el imperio del Tahuantinsuyo, utilizaran las huacas (cuyo primer uso fue de adoratorios) con fines funerarios.
En diversos sitios prehispánicos del valle de Lima se ha dado esta situación, según refiere el especialista.
Es por eso que no sorprendió la cantidad de contextos mortuorios que se encontró al trabajar la puesta en valor de la pirámide “E”.
Las excavaciones arqueológicas realizadas por el Ministerio de Cultura hallaron evidencia de hasta 53 entierros.
Estos fueron colocados en hoyos de planta circular, estando los cuerpos en posición flexionada sentada –en el caso de los adultos– o extendida –los infantes– y enfardelados.
Hábitos mortuorios
Lo habitual en este periodo era que los fardos fueran mantenidos erguidos mediante una armazón de cañas verticales colocadas a ambos lados.
Sobre los envoltorios más elaborados se añadía una falsa cabeza hecha de una bolsa de tejido. Se les colocaban a estas ojos y boca simulados con semillas, fragmentos de conchas de moluscos o placas de metal.
De acuerdo con Espinoza, al parecer la mayoría de estos entierros correspondía a personajes de la parte baja de la estructura social de los Ychsma.
Solo hay un caso distinto, en el que el fardo, por sus accesorios, parece corresponder a alguien que ocupó un puesto intermedio.
Incluso se halló un fardo cercano que parecería que era compañía de este y sobre el cual Espinoza es cauto en adelantar hipótesis.
Los objetos que acompañaban los restos mortales desenterrados eran principalmente vasijas e implementos para la agricultura y la confección de textiles y se disponían en semicírculo frente a los fardos.
Destaca el hallazgo de piruros de arcilla muy finamente decorados, así como de varias vasijas también con pintura y formas escultóricas.
Aunque tienen la certeza de que casi la totalidad de los contextos funerarios Ychsma hallados corresponden a la época prehispánica, existe la sospecha de que, en un caso en particular, se trate de un entierro de los primeros años de la Colonia.
Esto debido a que el cadáver está dispuesto de forma extendida y su ajuar es muy pobre, características de aquellos tiempos.
Escalera amarilla
Sobre el otro hallazgo, Espinoza explica que las pirámides Ychsma no se hicieron en un solo momento, sino que son producto de superposiciones y rediseños constantes.
Es decir, en un periodo se usaba una pirámide, sobre la cual, en un periodo posterior, se volvía a construir una más.
Un ejemplo de estas sucesiones de construcciones es la escalinata de la pirámide “A”: se ubica en la cima y se encontraba cubierta por material de una época más tardía. De acuerdo a los especialistas, el color amarillo u ocre simbolizaba lo sagrado de ese espacio.
Datos
El complejo Mateo Salado está integrado por cinco pirámides, enumeradas de “A” a “E”.
En la pirámide “E” se han encontrado los entierros y se ha dejado un área sin excavar, como reserva para futuros trabajos arqueológicos.
Entre las décadas de 1920 y 1940, Julio C. Tello y Pedro Villar Córdova, pioneros de la arqueología peruana, documentaron la presencia de contextos funerarios prehispánicos en Mateo Salado.
Los próximos trabajos arqueológicos que se realizarán en el sitio se centrarán en sus murallas y los caminos que las conectan. Luego se continuará con las pirámides faltantes.
53 entierros fueron hallados en últimos trabajos arqueológicos en Mateo Salado.