Jueves, 19 de Abril del 2018
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Strauss-Kahn alega que ‘sólo’ participaba en cuatro orgías al año

Publicado el 11/02/15

Dice que se exagera cuando se habla de que tenía una “frenética” vida sexual, que sus orgías se limitaron a “cuatro al año durante dos años”. Dice que estaba demasiado ocupado en cosas como “salvar al planeta de una de las crisis financieras más graves” de la historia como para ponerse a organizar él mismo esos encuentros sexuales en grupo. Dice que participaba en ese tipo de fiestas para relajarse, que eran “momentos de recreo en una vida estresante”. Dice que para nada sabía que las mujeres que acudían a lo que él denomina como “fiestas libertinas” fueran prostitutas que cobraban por sus servicios.

“Ésa no es mi idea del sexo, no tengo nada contra las prostitutas, pero eso no es lo que a mí me gusta”, aseguró ayer. “No habría corrido el riesgo de realizar prácticas sexuales en grupo con prostitutas, hubiera sido demasiado peligroso”, indicaba en referencia a sus ambiciones políticas y a las encuestas que antes de que estallara el escándalo le daban como favorito para convertirse en 2012 en presidente de Francia.

Dominique Strauss-Kahn, ex presidente del Fondo Monetario Internacional (FMI), ex ministro de Economía de Francia, se subió ayer a sus 65 años al estrado del Tribunal de Lille (norte de Francia) para declarar y defenderse de la acusación de proxenetismo agravado que pesa sobre él. La prostitución no es delito en Francia pero sí promoverla o sacar beneficio de ella, así que si se demuestra que DKS sabía que las chicas que acudían a sus fiestas eran meretrices o que él mismo organizaba esas orgías les podrían caer 10 años de cárcel y una multa de hasta un millón y medio de euros.

El caso es que la versión que DKS ofreció ayer en su declaración contrasta abruptamente con la que sostienen algunas de las prostitutas que participaron en aquellas orgías, constituidas en acusación civil en el juicio contra el político socialista francés y que no sólo aseguran que éste sabía perfectamente que eran remuneradas por sus servicios, sino que utilizan palabras como “carnicería” o “masacre” para describir las orgías del fuera máximo responsable del FMI hasta mayo de 2011, cuando fue detenido en Nueva York acusado de agredir sexualmente a una limpiadora del hotel Sofitel.

Mounia, una de las ex prostitutas constituidas ahora parte civil en el juicio, rememoró por ejemplo su primer encuentro con DSK en el hotel Murano en París. Explicó que había mostrado a DKS ciertas reticencias ante algunas prácticas y que llegó a llorar ante el dolor que sintió al hacerlas, sin que ello provocara que al entonces responsable del FMI se le borrara la sonrisa de los labios. “Fue brutal, pero accedí porque necesitaba el dinero”.

“Era una habitación grande, con una gran cama, y él estaba rodeado de un montón de mujeres (…). Era el único hombre, así que para mí no era una fiesta libertina, el libertinaje supone intercambio de parejas y allí no era posible”, declaraba por su parte Jade, otra de las meretrices que participaron en las fiestas sexuales de DKS, al evocar una noche en Murano, en marzo de 2009. A la pregunta del presidente del tribunal de si habló con DSK durante el encuentro, su respuesta fue contundente: “En realidad no, ya que en la boca tenía…”

El presidente del tribunal también le preguntó a Dominique Strauss-Kahn por su concepto de ‘fiestas libertinas’: “Son aquellas en las que parejas, hombres solos o mujeres solas se reúnen no por motivos emocionales sino para disfrutar del placer del sexo.”