Martes, 26 de Septiembre del 2017
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“The Imitation Game” es un tributo al humillado científico gay Alan Turing

Publicado el 23/01/15

Ene. 22. Un homenaje a Alan Turing, a su vida y a la genialidad de su obra. Entre los múltiples homenajes que recibe el científico británico figura esta película que tiene ocho nominaciones al Oscar.

Alan Turing es para buena parte de la comunidad LGBT (Lesbiana, Gay, Bisexual y Transexual) un héroe. El científico británico fue condenado, en 1952, a 61 años de prisión por prácticas homosexuales que eran consideradas un delito en Reino Unido hasta 1967. Para no ir a la cárcel aceptó inyecciones de estrógeno para anular su líbido, en un procedimiento que se conoce como castración química. El cruel tratamiento lo llevó a la depresión y se mató el 7 de junio de 1954.

“The Imitation Game” narra la vida de Turing y se detiene en esos momentos dolorosos en los que prácticamente su vida se va apagando. El dolor de no ser aceptado, su incapacidad hasta para resolver un crucigrama y el aislamiento trastornan la vida del científico

En la Segunda Guerra Mundial, Alan Turing fue pieza clave para la victoria británica tras ‘crackear’ el código “irrompible” alemán que proporcionó las pistas necesarias para poner fin a la guerra y salvar a miles de personas. Es probable que el modelo de Alan Turing, como considera la comunidad científica, hubiera podido convertirlo en el primero en diseñar una computadora digital.

“El suicidio de Turing es un tema delicado en los círculos informáticos. Hay una cierta aversión de hablar del tema porque no queremos que nuestro padre fundador parezca una celebrity mediática y su recuerdo se vea trivializado por los aspectos sensacionalistas de su muerte”, ha escrito Jaron Lanier, autor de “Contra el rebaño digital, un manifiesto”.

RECONOCIMIENTO TARDÍO

Algunos de los principales científicos pidieron al Gobierno conceder un perdón póstumo a Alan Turing. En febrero del 2012, se presentó una petición en línea con más de 23 mil firmas, la cual fue rechazada. En 2009, el entonces primer ministro de Gran Bretaña, Gordon Brown, se disculpó públicamente por la condena del padre de la científica moderna.

En diciembre de 2013, la reina Isabel II le concedió el perdón póstumo por “una sentencia que ahora se consideraría injusta y discriminatoria“, según anunció el ministro de Justicia británico, Chris Grayling: “Alan Turing fue un hombre excepcional con una mente brillante”.

La película que dirige Morten Tyldum tiene graves errores, según los conocedores. Se cuestiona, por ejemplo, exagerar la relación amorosa con una mujer, interpretada por Keira Knightley. Turing era un homosexual conocido y el mismo Andrew Hodges, autor de la biografía en la que se basa el filme, no está contento con la producción y le inquietan las fallas históricas y humanas.

“Hicimos varias cosas juntos, fuimos al cine y tal –le contó a la BBC en 1992–pero ciertamente fue una sorpresa cuando me dijo: ‘¿Podrías considerar el casarte conmigo?'”, declaró Joan Clarke, la verdadera ‘novia’ de Turing. En la película, Clarke se presenta a una prueba de crucigramas a la que no la dejan entrar por ser mujer y llevar sombrero hasta que intercede Turing. Lo cierto, indica diario.es, es que Clarke trabajaba en el proyecto antes de que llegara Turing, avalada por sus dos títulos matemáticos.

Si conoces a fondo la vida de Turing, posiblemente considerarás que esta película no es el Turing real. Si no sabes nada del genio, te irás con una visión poco clara de él, y será mejor que profundices en libros y archivos documentales para conocer al verdadero y gran Turing. Pero a pesar de las críticas negativas, la película pone sobre la mesa hasta qué grado la homofobia y la intolerancia pueden llegar a destruir una mente brillante.