Miercoles, 20 de Septiembre del 2017
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Declaran Patrimonio Cultural de la Nación a Danza Wifala San Francisco Javier de Muñani

Publicado el 19/01/15

Por ser de larga tradición y portadora de expresión cultural e identidad

El Ministerio de Cultura declaró Patrimonio Cultural de la Nación a la Danza Wifala San Francisco Javier de Muñani, por ser de larga tradición en la que convergen influencias culturales de los diversos grupos humanos que ocuparon esta área, así como una expresión cultural significativa y portadora de identidad para los pobladores del distrito de Muñani, provincia de Azángaro, en el departamento de Puno.

Así lo precisa una Resolución Viceministerial Nº 003-2015-VMPCIC-MC publicada hoy en el Boletín de Normas Legales del Diario El Peruano.

Explica que en la zona de Muñani, dicha danza se representa en varias oportunidades a lo largo del año: el 20 de enero, en la fiesta de San Sebastián, también denominado Carnaval Chico, celebración con la que se inician los carnavales; durante toda la celebración de carnavales en el mes de febrero; durante la festividad de la Virgen de la Asunción el 15 de agosto; y en los últimos años en las celebraciones de Fiestas Patrias.

Sin embargo, el momento en el que la danza wifala de Muñani adquiere protagonismo es en la época de carnavales, tanto dentro en distrito como en la provincia de Puno, cuando se envía la cuadrilla que los representará en la Fiesta de la Virgen de la Candelaria.

Esta danza está ampliamente distribuida en la zona del altiplano puneño de modo que existen diversas versiones en varios distritos de diversas provincias del departamento. En el caso de la wifala del distrito de Muñani, tiene características que la hacen singular, especialmente en cuanto a su vestuario y a la música que se utiliza, lo que expresa una tradición particular, propia de esta zona.

En el caso del vestuario, las mujeres mantienen ciertas prendas tradicionales del distrito, como la montera, que ha no variado mucho a lo largo de los años y a la que se le agregan flores durante los días de fiesta. Además se compone de una chaqueta, prenda hecha de bayeta, usualmente con decoración de espigas y con aplicaciones de tela; un phullo, manta de color marrón que se sujeta con un prendedor en el pecho y decorada con bordados que representan plantas, flores y aves de la zona.

Asimismo, una lliqlla, manta de color predominantemente celeste, que se utiliza usualmente para llevar provisiones,usada por hombres y mujeres y que los danzantes amarran a la altura del pecho. Finalmente, visten una pollera larga, de color rojo intenso y, debajo de ella, dos faldas llamadas centros, de menor vuelo.

Como accesorio, las mujeres portan una bandera de color blanco que agitan durante la danza y llevan, además, tres wichi wichi, cordones de lana también blancos, que sirven para dar vistosidad a los movimientos de la danza. Los dos más largos se colocan sobre el torso, cruzados en la espalda y en el pecho, mientras que el más corto, llevado en la mano, se mueve durante la coreografía. El wichi wichi también es usado por los hombres.

En el caso de los varones, ellos utilizan un sombrero de paño y un saco de bayeta, ambos negros; un pantalón blanco, también de bayeta. Portan una chalina de colores que llevan sobre el hombro y llevan, al igual que las mujeres, una lliqlla en la espalda y tres wichi wichi.

En general, las prendas que visten los danzantes son de confección artesanal, utilizando técnicas tradicionales que han pasado de generación en generación, y se elaboran a partir de bayeta u otros tejidos con materiales de la misma zona, como la fibra de alpaca y la lana de oveja. Algunos pobladores de Muñani son maestros en la confección de este vestuario y lo proveen a la población.

El cuerpo de danzantes está formado por una gran cuadrilla de hombres y mujeres. Así, mientras las mujeres llevan las banderas blancas y cantan, los hombres a la vez que danzan, tocan sus instrumentos tradicionales como las denominadas unucaja o unu tinya y el pinkillo.

EL unucaja es un tambor pequeño hecho a base de arcilla cocida o madera, con dos parches de cuero sobre los que se percute utilizando una baqueta. En el caso de las Wifalas de Muñani, este tambor de origen ancestral es muy importante dentro de la simbología de la danza pues el cuero con el que se hacen los parches, denominado pata qara o cuero de arriba, es mojado constantemente con el fi n de que mantenga su
sonido característico.

En el quechua de la zona la palabra unu significa agua. Esta práctica es reconocida por los portadores como de larga data y representa, dentro del simbolismo de esta expresión,un agradecimiento por la lluvia que cae y convierte sus campos en tierras fértiles.

Otro instrumento importante es el pinkillo o flauta de pico, instrumento de viento construido usualmente de madera. En el caso de la Wifala de Muñani, los danzantes utilizan dos pinkillos, uno de 5 y otro de 6 orificios, según el momento de la danza en el que se encuentran. El pututo es otro instrumento de viento utilizado que puede ser de cuerno de res o de hojalata y que sirve para marcar los cambios de melodías y de ritmo o para convocar a una reunión de todo el conjunto de wifala.

Muñani es uno de los quince distritos de la provincia puneña de Azángaro. Se se encuentra a una altura superior a los 3900 metros sobre el nivel del mar y tiene una población aproximada de 7500 habitantes, según cifras del INEI. Es una zona montañosa, con varias elevaciones consideradas como cerros tutelares desde épocas ancestrales, así como con importantes fuentes hídricas como lagunas y ríos, entre ellos el Chejollani.

Entre los meses de diciembre y marzo se producen en esta zona precipitaciones pluviales, siendo más intensas en enero y febrero. Es principalmente en estas circunstancias en las que se practica la Wifala, una danza de larga data que celebra la llegada de la estación lluviosa y conmemora también hechos importantes para la comunidad.

La presente resolución se publicará en el portal institucional del Ministerio de Cultura.