Jueves, 21 de Noviembre del 2019
turismo


¿Cómo serán las compras en 2024?

Publicado el 03/10/14

 Es el año 2024 y las cosas se ven así, según esta infografía interactiva de la BBC, titulada Future of shopping.

Tienda de impresión 3D. Las tiendas de impresión 3D reemplazarán a los establecimientos que hoy ofrecen servicios de fotocopiadora e impresión, según Greg Gibbons, de la Universidad de Warwick (UK).

El cliente decidirá el objeto que quiere en una pantalla táctil, descargará el diseño y esperará a que lo impriman ahí, para llevárselo al momento.

Probador digital. Podrás probarte ropa sin desnudarte. Desde hace años varias compañías, como Magic Mirror, están desarrollando tecnologías digitales que proyectan la imagen de una prenda sobre la persona que está frente al espejo.

Unos sensores mapean la silueta del individuo para conocer sus medidas corporales. Esa persona elegirá en una pantalla táctil las prendas que se quiere probar e irán apareciendo sobre su imagen.

Reconocimiento facial. Ya hay una tecnología de reconocimiento facial que registra y analiza el humor de las personas frente a diferentes marcas y packagins. La empresa Emotient, de San Diego (EE.UU.), ofrece este software y algunos similares para para analizar cómo se sienten los clientes de un establecimiento en función de las expresiones de su cara.

Además, Tesco probó una aplicación de escáner facial para mostrar anuncios a las personas que están haciendo fila en sus establecimientos en función de su sexo y edad. Esta aplicación resultó muy polémica porque choca de plano con la cuestión de la privacidad.

Registro masivo de datos. Las cámaras de vigilancia actuales resultarán obsoletas. Los sensores se encargarán de recoger toda la información de lo que ocurra dentro de un establecimiento. Registrarán cuántos clientes han acudido a la tienda y sus comportamientos de compra.

El smartphone será uno de los medios principales de comunicación entre los individuos y esa compañía. Ahí recibirán ofertas y sugerencias de compra. Este tipo de tecnologías, creadas por firmas como Estimote, no son ninguna novedad. Llevan años en prueba y desarrollo. Pero en 2014 serán mucho más eficaces de lo que son ahora.

Entrega bajo demanda. El servicio de entrega de paquetes va a cambiar radicalmente. En poco tiempo el cielo podría llenarse de drones cargados de paquetes. Google y Amazon están en ello.

El objetivo es que las entregas sean mucho más rápidas y en el lugar que el cliente desee. Este tipo de servicios también están creciendo en aplicaciones como WunWun, que garantiza entregas en menos de una hora sin costo para el cliente.

Pago por móvil. El móvil podría acabar sustituyendo a la billetera. En el futuro no será fácil encontrar tantos billetes ni monedas como en la actualidad. Muchos pagos se harán digitalmente. La tecnología ya existe. En Japón se empezó a utilizar hace tiempo y ahora la acaban de incorporar los supermercados Auchan y la cadena Leroy Merlin en Francia. En estos establecimientos están probando el pago mediante el escaneo de la huella dactilar.

Robots asistenciales. Los robots asistenciales sustituirán a la pantalla informativa. Ellos ayudarán a los clientes de un centro comercial a resolver sus dudas. Podrán indicar dónde está cada tienda y decir si disponen del producto que alguien está buscando.

La Universidad Carnegie Mellon desarrolló un robot que escanea las estanterías de un local. El bot hace un mapa del inventorio en tiempo real y avisa a los empleados si tienen que reponer algún producto.

Etiquetas inteligentes. Estas etiquetas contienen sensores, pantallas y tecnología NFC para intentar acercarse a lo que sería una conversación entre una persona y un producto. Las etiquetas darán mucha más información que en la actualidad y en ello ya trabajan empresas como la noruega Thinfilm.

En las estanterías del futuro habrá decenas de sensores que detectarán los productos que una persona lleva en su carrito de compra. En función de esos datos el establecimiento le sugerirá qué vino es el más apropiado para la comida que va a comprar o si un producto lleva algún ingrediente que podría producir una alergia al comprador.

Tiendas virtuales. Esta fórmula está a mitad de camino entre la compra en el establecimiento y la compra en el computador de la casa. La tienda se convierte en una gran pantalla táctil y ahí se puede hacer la compra.

Tesco ya lo ha probado en el metro de Seúl (Corea del Sur). La pantalla muestra los productos de comida tal y como están en sus establecimientos. Los clientes hacen el pedido y Tesco los envía inmediatamente a su destino.

La tienda de barrio de toda la vida. El futuro es democrático y tiene millones de lecturas. La digitalización del mundo convivirá con la tradición, según muchos pensadores. O, al menos, sería deseable.









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