Viernes, 20 de Abril del 2018
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Blur cautivó a Lima

Publicado el 30/10/13

Lima, oct. 30 . La vida es un constante oleaje. Momentos que pueden pasar de la alegría a la tristeza, de lo melancólico a lo eufórico, pero esos momentos forman parte de la esencia misma del existir y esta metáfora se puede ajustar perfectamente a la presentación de Blur en el coloso de la Universidad San Marcos: esencia pura del rock británico.

Damon Albarn y compañía no gastaron minutos en preámbulos innecesarios. Simplemente aparecieron en escena una vez culminaron las notas de Theme of Retro, utilizada como una cortina de presentación, para dar paso a la eufórica Girls & Boys.

“Es nuestra primera vez en Perú. Estamos encantados de conocerlos”, dijo.

El escenario inicialmente cubierto de un tono azul, cambiaba de color conforme se entonaban los éxitos de los de Colchester.

 Albarn, con la mirada fija en los aproximadamente siete mil asistentes al concierto, sonreía por momentos y se ponía serio por otros, como captando cada reacción del público, cada gesto, cada respuesta.

Una a una desfilaban las canciones. El género Indie, aquel que se impuso en la década de 1990, convirtió mágicamente el campo deportivo limeño en una especie de pequeño suburbio londinense.

Tender (Oh, my baby), fue simplemente genial. El coro interminable de las gargantas limeñas hizo que, por momentos, Albarn se conmoviera y se mostrara vulnerable, envuelto en una especie de aura musical que el público supo generar.

Y son precisamente estos momentos que motivaron a Blur a rendir un homenaje al recientemente fallecido líder de Velvet Underground, Lou Reed. Satellite of Love fue la ofrenda que culminó con un sentido Bye, Lou.

Pero fue solo un momento. Albarn volvió a la tierra y dejó salir su espíritu Indie para saltar, bailar y expresar sus emociones más vivas.

 Coffee & TV, Parklife y especialmente Country House, confirmaron el magnetismo de la banda y motivaron al vocalista a bajar del escenario y estrechar las manos de aquellos que aún apuestan por su música.

Luego del consabido encore, los músicos retornaron para el rush final. For Tomorrow primero, luego The Universal y finalmente Song 2, fueron el corolario preciso, ideal para una perfecta noche de rock.

En total fueron 17 canciones, 90 minutos exactos, pero suficientes para demostrar que la banda británica está más vigente que nunca y que 23 años de espera no fueron en vano.

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