Domingo, 27 de Mayo del 2018
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Congreso de Grecia aprueba ley que permitirá despedir a 15,000 empleados públicos

Publicado el 29/04/13

 

Atenas, abr. 29 . El Congreso de Grecia aprobó una nueva ley que permitirá despedir a quince mil empleados públicos hasta el próximo año, se informó.

La aprobación de la cuestionada norma se realizó en cumplimiento de las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Central Europeo (BCE) y la Comisión Europea, organismos conocidos como la “troika”.

Según los acuerdos arribados con la “troika”, El gobierno griego debe aprobar esta ley a cambio de recibir el siguiente tramo del último “rescate”, consistente en 8,800 millones de euros a mediados de mayo.

Con este dinero, que se liberará en dos tramos, el Gobierno griego confía en poder pagar los salarios de los empleados públicos, las distintas pensiones y los bonos que posee el BCE y que vencerán el próximo 20 de mayo, informó Europapress.

El ministro para la reforma de la Administración Pública, Antonis Manitakis, confirmó que la norma aprobada permitirá despedir a quince mil empleados públicos, aunque dijo que serían reemplazados con nuevas vacantes.

Según dijo, los primeros despedidos serán los inmersos en procesos disciplinarios, los contratados de forma fraudulenta y los que trabajan en entidades que van a fusionarse o desaparecer.

Asimismo, se informó que el Ministerio de Economía introdujo sin aviso una enmienda al proyecto de ley que permitirá vulnerar el umbral del salario mínimo profesional en algunos casos.

Con ello, los empresarios podrán contratar a menores de 25 años por 427 euros mensuales, 80 euros menos que el salario mínimo interprofesional para jóvenes, y a mayores de 25 años por 490 euros mensuales, 90 euros menos que el salario mínimo interprofesional.

La crisis económica en Grecia empezó junto a la crisis económica financiera mundial el año 2007.

El gobierno griego se vio obligado a emitir deuda pública para financiar el déficit, hasta que su crítica situación económica, lo obligó a pedir “rescate” a la Unión Europea.

Las condiciones para el préstamo obligaron al Ejecutivo heleno a aplicar duros recortes sociales, lo cual generó fuertes protestas y manifestaciones en las calles de las principales ciudades.

No obstante, la situación no mejoró y el 2011 volvió a pedir otro préstamo, ocasionando la desconfianza de la Unión Europea y rumores de su posible alejamiento del euro.