Viernes, 23 de Febrero del 2018
turismo


La crisis en Egipto y los petrodolares podría generar un retroceso mundial

Publicado el 01/02/11

La economía de los EEUU puede absorber, por ahora, la suba en el precio de los combustibles. Pero si la incertidumbre política en África y Medio Oriente se extiende, el costo puede ser mucho más caro.

El barril ya llega a los U$S 92 en Nueva York y a U$S 100 en Londres, los dos mercados de referencia. Es el valor más alto desde octubre de 2008 pero aún lejos de los U$S147de mediados de ese mismo año, en plena recesión mundial.

El efecto dominó del combustible es irrefrenable. Encarece el transporte, los alimentos y pega de lleno en los bolsillos de los que menos ganan. Se contrae el consumo, la toma de créditos y los gobiernos deben gastar más recursos en subsidios para que el aumento de precios – ya en niveles preocupantes por la sostenida alza de la cotización de las materias primas- no enardezca aún más el mal humor social.

Las empresas ante semejante escenario que impacta sobre sus ingresos y ganancias, suelen posponer inversiones y contrataciones de personal. Según la consultora IHS Global Insight una suba el barril de más de 10 dólares puede costar 270 mil puestos de trabajo por año en los EEUU.

Este cuadro puede ser fatal para las economías desarrolladas que todavía se están curando de las heridas de la crisis financiera.

Estados Unidos ya muestra signos de reactivación y arrastra un crecimiento sostenido desde hace 18 meses. Pero lo peor que le puede pasar es que las empresas frenen las contrataciones.

Para Europa tampoco es conveniente un petróleo a 100 dólares. Sus economías crecen muy poco y tendrán por delante varios años más para reacomodar sus cuentas fiscales. Irlanda y Grecia tuvieron que ser rescatados. España y Portugal se esfuerzan por demostrar que pueden cumplir con sus compromisos de deuda pero a cambio ajustaron sus presupuestos y deberán soportar otro año más de recesión.

Para América Latina, el panorama no es mucho más alentador. La expansión económica está asegurada para casi toda la región gracias a la mayor demanda de materias primas y alimentos de todo el mundo, especialmente de China e India.

Sin embargo, esto genera una espiral inflacionaria que puede minar al crecimiento. Si se suma más presión a los precios por el alza de los combustibles, la región puede entrar en zona de riesgo.



Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *