Domingo, 20 de Octubre del 2019
turismo


Uvas, brindis, flores amarillas y otras cábalas para el Año Nuevo

Publicado el 31/12/10

Apenas se inician las doce campañanas que anuncian el inicio del nuevo año, muchos tienen por tradición comer igual número de uvas, una por cada campanada que simbolizan los 12 meses del año y que sirven al comensal para evocar sus deseos para el 2011.

Una costumbre que se repite en muchos países del mundo y que va acompañada por otras también costumbres y juegos lúdicos representativos como el uso de granos de trigo para la abundancia y lentejas; el paseo con maletas como augurio de viaje y muchas más que ponen en práctica quienes celebran el Año Nuevo.

El color amarillo en las prendas de vestir y la decoración con flores de ese color pata recibir un año positivo y de mucha suerte es una costumbre generalizada en muchas ciudades.

De rigor un brindis por los mejores propósitos y metas a alcanzar, en las casas se recorre cada rincón del hogar con un ramo de ruda para la buena suerte, mientras otros prefieren dar la vuelta a la manzana con maletas con el deseo de viajar. Según la costumbre mientras más lejos sea el recorrido más lejos será el probable viaje.

También se aplica la costumbre del baño de florecimiento, que algunos lo hacen horas previas a la nochevieja. otros lo hacen exactamente a la medianoche con el propósito de “limpiar” las malas vibras y atraer positivismo a su vida.

Quienes viven cerca a la playa acostumbran depositar ofrendas florales en el mar como lo acostumbtran e Brasil, donde se celebra la fiesta de Iemanja, adoración producto de la mezcla afroamericana. Las playas se llenan de gente y los cantos religiosos inician la ceremonia en honor a Iemanja.

Incluso los que viven retirados en el campo viajan hacia la costa para realizar ofrendas al mar, que la mayoría de las veces son flores en pequeños barcos de madera. Los participantes llevan trajes de colores diferentes cada año (en función del santo que “gobernará” durante esa nueva etapa), bailan y cantan. Le rezan a la santa y piden deseos.

En la costa peruana los participantes brindan frente al mar, arrojan pequeñas ofrendas florales y exponen sus deseos para el año que se inicia.









Carros Hyundai